La vía Vaticana

Via del Vaticano_00El Vaticano es el país independiente más pequeño del mundo. Su superficie total es de aproximadamente 0,44 kilómetros cuadrados. No tiene línea costera ni aeropuerto (aunque sí helipuerto), pero presume de la red ferroviaria más corta del mundo, con una longitud de 1,27 kilómetros, y su correspondiente estación.

El Ferrocarril de la Ciudad del Vaticano, creado en virtud del artículo 6 del Tratado de Letrán (1929) que rubricaba la paz entre la Santa Sede y el Reino de Italia, fue entregado al Papa el 2 de octubre de 1934, aunque en marzo de 1932 entró la primera locomotora en los terrenos de la Santa Sede.

Via del Vaticano_03La red comienza en un desvío de la línea principal Roma-Viterbo, al norte de la estación Roma San Pietro. A 300 metros de la terminal, la línea describe una ligera curva a la derecha, donde empieza el viadotto del Gelsomino. La línea no posee pendientes; tanto la estación Roma San Pietro como la de Ciudad del Vaticano se encuentran a 38 metros sobre el nivel del mar. Solo el túnel utilizado para maniobras, dentro del Vaticano, tiene un ligera pendiente para facilitar su drenaje. Cuando se habilitó al servicio público en 1934, la vía estaba formada por tramos fijos de 12 metros de largo y 16 durmientes cada uno. En realidad, solo 300 metros de los 1.270 de la red se encuentran en territorio pontificio.

Via del Vaticano_01La construcción de la estación se encarga al arquitecto e ingeniero Giuseppe Momo, el técnico favorito de Pío XI, a quien el Papa confía la renovación de la Ciudad del Vaticano. La terminal está construida en un cuerpo central de 45 metros de largo por 19 metros de alto al cual se accede a través de un pronao decorado con columnas de mármol Travertino. En el interior, sobresalen los suelos también de mármol rojo, con paredes en Stucco Romano y el techo a casetones, las y columnas de mármol Cipollino de la Versilia. El lujo es explicable. La terminal está preparada para recibir a los mandatarios mundiales y servir para las audiencias papales. De hecho, algunos jefes de Estado han entrado  al Vaticano a través del edificio ferroviario.

Via del Vaticano_02La red ferroviaria de la Ciudad del Vaticano nunca ha contado con servicios regulares de pasajeros. Pero tiene un reducido tráfico de mercancías, compuesto por productos de consumo para la Santa Sede, que se gestiona desde la Sección de Asuntos Generales de la Secretaría de Estado.

Solo en circunstancias especiales se puede autorizar la entrada de trenes de pasajeros en el Vaticano, como sucedió en junio de 2013. El Papa Francisco recibió en la terminal pontificia a los 250 pasajeros del ‘El Tren de los Niños’, un viaje a través de la belleza promovido por el Consejo Pontificio para la Cultura en el marco del Patio de los Niños, en colaboración con los Ferrocarriles del Estado italiano.

Via del Vaticano_04 - Caritas expres

Cáritas Expres

Fuente: elcorreo.com